El desorden y la pereza hecha hombre

Posted on | Julio 23, 2009 | 3 Comments

Hoy he de admitir algo. Soy desordenado y vago como yo solo puedo serlo. Soy de esas personas que dejan las cosas encima de la mesa y se olvidan de ellas, esas de las que les decían sus padres de pequeño “Javi, si vas a ponerte a jugar con el coche, recoge los muñecos y guárdalos en su caja” y no lo hacía.
Siempre he sido desordenado y siempre me he llevado llamadas de atención por parte de mis progenitores por tener desordenada la habitación.

Lo que no sería un problema si fuera alguien trabajador, alguien que trabaja día a día y con su esfuerzo consigue grandes logros, en plan hormiguita. Pero es que soy vago de narices. Yo nací cansado, y si me entran ganas de trabajar, me siento y tranquilamente me relajo y espero a que se me pase.
Soy incapaz de hacer lo que me mandan cuando me lo mandan, siempre he de esperar al último minuto. Lo que se dice un procrastinador de raza. Si me llaman a comer, me da pereza levantarme e ir hasta el comedor hasta que mis padres están tan hasta los huevos que, evidentemente se enfadan y me llaman con pocos buenos humos. Sí, soy de esos que hacen los deberes del fin de semana el domingo a las doce de la noche, y que espera a la última semana de curso para estudiar todo el temario y completar el cuaderno.
Nunca, al igual que Requejo, me he sentido identificado cuando los profesores hablan de la gente que se gana el aprobado a pulso trabajando día a día.

Y lo intento, de veras que lo intento. Me pongo el despertador en vacaciones a las 11 de la mañana para levantarme a estudiar las asignaturas que me han quedado, y, efectivamente, el despertador suena, pero lo apago y sigo sobando hasta las 3. Y con dos despertadores ocurre lo mismo. Incluso con 3. Y es que me veo en la última semana de vacaciones, que, misteriosamente coincide con las fiestas del pueblo, escribiendo como un poseso intentando terminar a tiempo los cuadernos de sociales, y estudiando la noche antes del examen, más o menos como el año pasado.
Pero es que no puedo, es una fuerza que tira de mí con tal bestialidad que mi propia voluntad no puede hacerle frente. Aunque, ojo, siempre termino haciendo las cosas a tiempo. Da igual que me pase la noche en vela, si el lunes hay que entregar un trabajo, empezaré a hacerlo a las doce del domingo, pero el lunes entrego el trabajo por mis cojones.

Espero cambiar algún día, este es sin duda un apartado de mi vida que he de mejorar con urgencia. Supongo que la propia vida me pondrá en su sitio, aunque sea base de tortas y de estamparse contra la pared una y otra vez.

De momento os dejo con la imagen que me ha llevado a redactar este post, la imagen de mi habitación tal y como la tengo ahora mismo. Es el desorden ordenado, se donde está cada cosa, pero da verdadera sensación de caos y asco ver mi mesa así. Ademásn, me parece más práctico y eficiente algo ordenado a tu gusto que algo completamente estructurado y con cada cosa en su sitio. En fin, la recogeré cuando mis padres se harten de tal desorden.

mi-habtacion-desordenada

Comments

3 respuestas a “El desorden y la pereza hecha hombre”

  1. Guillem Pérez
    23 Julio, 2009 @ 14:09

    OMG!

    La verdad es que yo soy igual.

    ResponderResponder
  2. Qtpaxa
    24 Julio, 2009 @ 0:07

    Yo soy igual que tu.. :S aunque desde luego.. mi mesa tiene menos cosas encima!! xD

    ResponderResponder
  3. rekejo
    25 Julio, 2009 @ 3:18

    Empiezo a pensar que nos parecemos demasiado.
    No es que nos parezcamos, sino que veo mi vida reflejada en lo que cuentas.
    No es no sentirte identificado con los que trabajan, sino levantar bien la cabeza cuando el profesor se dirige a aquel alumno que se ha rascado los cojones durante el curso a 3 manos y piensa que va a aprobar. Entonces te mira y tu sonríes afirmando. Eso me da una satisfacción increíble.
    xDDDDDDDDD

    ResponderResponder

Deja un comentario

Debes estar identificado para publicar un comentario.

  • Sígueme en Twitter

    • counter    Licencia de Creative Commons
    • Comentarios recientes

    • Categorías